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Cámara de Comercio de Maracaibo

Centros comerciales reducen tiempo de autogeneración

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La Verdad / Luego de dos meses de cambiantes medidas de restricción eléctrica, los centros comerciales y hoteles del país se verán medianamente aliviados. Y es que los horarios de autogeneración que les exigía la Corporación Eléctrica Nacional pasaron de ser de nueve horas a cuatro horas.

Lo confirman Juan Carlos Koch, líder de la Comisión de Centros Comerciales de la Cámara de Comercio de Maracaibo, y José Elías Chamy, presidente de la Cámara Hotelera del estado Zulia. Este lunes les llegaron comunicaciones de gremios nacionales como la Cámara Venezolana de Centros Comerciales (Cavececo) notificándoles la decisión de la estatal eléctrica.

Las infraestructuras que cuenten con planta eléctrica deberán generar su propia energía en un horario desde las 12.00 del mediodía hasta las 4.00 de la tarde. En el caso de los complejos comerciales, los que no tengan generador mantendrán su horario de funciones establecido desde las 12.00 del mediodía hasta las 7.00 de la noche. Los 21 hoteles que no posean el equipo, deberán apagar todos sus artefactos en las cuatro horas indicadas por Corpoelec.

Chamy explica que todas las cámaras hoteleras del país planean una posible reunión para este mes para discutir los daños que ha sufrido el sector en términos de ocupación y equipos, además de formularle un nuevo esquema a la corporación eléctrica. “Un planteamiento es que no bajemos los breques sino carga, que bajemos el consumo alto de aires y equipos hidroneumático”.

Por parte de los centros comerciales ya se generó una acción y se elevó una propuesta a la estatal para que los que deben mantener el horario desde las 12.00 del mediodía hasta las 7.00 de la noche retomen su horario habitual, profundizando el ahorro eléctrico -que en algunos casos sobrepasa el 30 por ciento- desde las 12.00 del mediodía hasta las 4.00 de la tarde.

Zulia no se une al paro

A pesar del llamado de la Federación de Trabajadores de la Industria Eléctrica (Fetraelec) a un paro nacional e indefinido de los trabajadores de Corpoelec por el retraso de la firma del contrato colectivo vencido desde hace cinco años, en Zulia todavía se evalúa la unión. “Estamos en análisis para decidir porque tenemos que garantizar la estabilidad laboral. Estamos estudiando la situación para saber qué vamos a hacer, pero nada se ha concretado”, afirma Wilfredo Olano, coordinador general del Sindicato Unitario de Trabajadores de la Industria Eléctrica, Similares y Conexos del estado Zulia (Sutiescez).

 

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Consecomercio: Están cerrando diariamente 300 comercios en toda Venezuela

José-Chirinella-Consecomercio

La política de las expropiaciones es una de las razones que explica el cierre diario de alrededor de 300 locales comerciales en toda Venezuela, según registro de Consecomercio. Peor aún, asegura que los CLAP agravará esta situación.

Caracas.- Las políticas erradas que el gobierno socialista chavista ha implementado desde 17 años han tenido repercusiones negativas en los sectores primario (agroindustria), secundario (industria) y terciario (comercios) de la economía. Este último es el que más severamente se ha visto afectado por el declive de los dos primeros, dado que se nutre de ellos. La demostración más contundentes es que a diario están cerrando en Venezuela alrededor de 300 comercios, aseguró el Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio).

“Al verse mermada completamente la producción agroindustrial y la industrial, principalmente por las expropiaciones, se ve perjudicado el sector comercio. Nosotros estamos calculando un cierre bastante fuerte de 300 comercios diarios, a nivel nacional, por falta de productos, por falta de materia prima, para poder abastecer y darle al consumidor final lo que necesite para su dieta básica”, afirmó a Unión Radio el vicepresidente de Consecomercio, José Chirinella.

Precisó que fueron “más de 4 millones de hectáreas productivas” las expropiadas por el Ejecutivo, perjudicando finalmente con ello el subsector comercio.

Chirinella advirtió que esta situación puede agravarse en el país a raíz de la implementación de los socialistas Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP).

LOS COMERCIANTES Y EL PAÍS

Información de Prensa

CONSECOMERCIO 2016-0613

 La historia económica del país registra que en Venezuela, antes que otra actividad, la primera que se emprendió y se estableció formalmente fue la comercial.

Es decir, en Venezuela, hablar de economía, es hablar de comercio.

Así lo evidencian más de 500 años de dedicación continua a un esfuerzo emprendedor que, posteriormente, indujo a la necesidad de promover la producción interna. También a crear condiciones para que los resultados de ese esfuerzo productivo, se hicieran presentes en los mercados internacionales.

La agricultura, la ganadería, la agroindustria, la vialidad, el urbanismo, los servicios públicos, incluyendo la salud y la educación, han sido los grandes aliados en la expansión comercial venezolana, como en la expedición de servicios.

Nadie, entonces, puede dudar, desconocer o subestimar la importancia del comercio en Venezuela. Tampoco su incidencia en la generación y multiplicación permanente de fuentes de empleos, la dedicación a la satisfacción de las necesidades de una población en crecimiento permanente, ansiosa permanente de superar el oscurantismo y adentrarse en las ventajas que ofrecen el uso de las comunicaciones y de la tecnología.

Las ineficiencias funcionales del comercio, inclusive al mejoramiento progresivo y sostenido de las distorsiones que han imposibilitado su desarrollo en consonancia con el derecho ciudadano a vivir cada día mejor, no son imputables exclusivamente a la inversión privada nacional e internacional. También están unidas a la ausencia de las condiciones políticas, jurídicas, económicas y sociales de las que ha carecido la nación, para superar la posibilidad de que haya sido posible un desarrollo económico integral en el país.

La explotación petrolera, ciertamente, forzó situaciones y condiciones para que algunas áreas comerciales del país pudieran dar pasos hacia su transformación. Pero también el negocio petrolero, a partir del momento que pasa a convertirse en un monopolio del Estado venezolano, incide para que el sector terciario detenga su libre expansión. Pasó a ser el objetivo político gubernamental de las regulaciones, de los controles, de los atajos populistas y de la agresión ideológica.

Entre suspensiones de garantías económicas, providencias, licencias, leyes restrictivas, discrecionalidades interpretativas a cargo de un funcionariado cuestionador de la libre iniciativa, del derecho de propiedad y del libre mercado, la actividad comercial en Venezuela se declara en una situación de estancamiento, a merced de la voluntad de un entorno administrativo que la excluye y trata de anular y reducir a su mínima expresión.

En pleno Siglo XXI, y mientras la globalidad económica fuerza a los países para que sus posibilidades comparativas y competitivas  adquieran perfiles ideales y apropiadas para la integración comercial  y las alianzas productivas, en Venezuela su economía exhibe un rostro primitivo, impulsado por una regresión casi salvaje que la ubica a la cola de los países del Continente en el orden económico y social.

Consecomercio y la 72 Asamblea Anual de Fedecámaras.-

En ocasión de la celebración de la 72 Asamblea Anual de Fedecámaras en Caracas y la realización de un Directorio Regional de la dirigencia sectorial en el marco de dicho evento, el Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio), constituido institucionalmente por casi un centenar de gremios empresariales, y que incluye a más de una decena de las Cámaras más antiguas del país, expone lo siguiente:

1.-Parte importante de los organismos empresariales del Comercio y los Servicios, desde hace más de un siglo,  han sido testigos presenciales y el termómetro más objetivo del comportamiento de la economía de la nación. Reúnen el pensamiento más preciso, transparente y plural sobre el devenir de dicho proceso, incluyendo sus debilidades y fortalezas.

2.- Las Cámaras del Comercio y los Servicios  afiliadas a Consecomercio, en razón de dicho desempeño institucional en todo el país, consideran que ha llegado el momento de los verdaderos cambios en Venezuela. En lo económico, en lo social y, consecuencialmente, en lo político, lo moral y lo cultural.

3.- Para el Comercio y los Servicios, cambiar no es un acto complaciente ante la demanda del sector. Es una respuesta necesaria ante el deterioro progresivo de las condiciones de vida de la población en general. También ante la urgencia de que el país propenda a un desarrollo diversificado, descentralizado y desconcentrado.

4.- Sólo con un desarrollo diversificado, descentralizado y desconcentrado, y en el que el Estado se ocupe de desempeñar el rol que le asignan la Constitución y las leyes, y de respetarle a los ciudadanos emprendedores el libre ejercicio social de su responsabilidad, será posible un crecimiento productivo y competitivo capaz de favorecer la estabilidad institucional del país, de beneficiar a todas las regiones en su desarrollo acorde con sus características, y atender eficientemente a la ciudadanía en razón de sus necesidades.

5.- El sector terciario considera que sólo con un cambio en estas condiciones y con estas características, el comercio y la expedición de servicios, que es la actividad económica por excelencia que está en contacto permanente con los consumidores, podrá hacer posible que los bienes les lleguen a todos ellos en todo el país, y que los ciudadanos reciban servicios permanentes y de calidad.

Consecomercio, sus Cámaras afiliadas y los comerciantes formales del país pueden ser los verdaderos aliados de toda gestión pública dirigida a atender eficiente y responsablemente a la familia venezolana. Y, sin duda alguna, lo haría en condiciones más positivas si al país se le condujera, administrara y gerenciara con base en ese propósito de verdadero cambio estructural.

Desde luego, es un aporte del sector privado que no es ni pretende ser ni actuar como Gobierno. Y que si hoy demanda una respuesta abierta y transparente de las autoridades, es que prevalezcan las condiciones jurídicas que impulsen el desarrollo integral de la nación; no que lo obstaculicen ni lo imposibiliten.

Las condiciones para que eso suceda, están consagradas en la vigente Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. En el verdadero pacto social que formalizó la sociedad con dicho fin en 1999, y en el que el principio de la libertad constituye la columna vertebral de cada disposición dirigida al entendimiento y al esfuerzo compartido.

Sólo el desarrollo del país, a partir de un trabajo mancomunado entre el Estado y la empresa privada, garantizará verdadera riqueza y bienestar social a la ciudadanía.

Consecomercio esbozó esta misma tesis el año pasado cuando celebró su Directorio Regional en el Estado Vargas. Y hoy, cuando los hechos económicos, sociales y políticos exigen que, de una vez por todas, se actúe ante la complejidad de los problemas y las soluciones que se requieren, ratifica su planteamiento: para cambiar y acelerar compromisos y esfuerzos, urge un gran Acuerdo Nacional que promueva las respuestas impostergables, aligere las decisiones e impida que la anarquía tome posiciones de dominio.

Ya no es posible contener y detener los reclamos sociales con discursos esperanzadores, mucho menos con la intensificación de reacciones represivas que no alivian el hambre, ni les ofrecen a las familias las respuestas que ellas esperan de parte de quienes les gobiernan.

De igual manera, ya no se trata de dialogar por dialogar. Tampoco de extender plazos en atención a exigencias colectivas que tienden a desbordarse, o a ser convertidas en motivo para provocar dolorosas e injustificadas acciones contra el comercio, como las de Cumaná. Sí de actuar. Y de hacerlo sin que la rigidez de la visión y el procedimiento burocrático tienda a identificar al empresariado como un cazador de oportunidades mercantiles.

Son Venezuela y los venezolanos los que necesitan respuestas concretas.

Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Caracas se pronuncia ante los saqueos ocurridos en Cumaná y otras regiones del país

 COMUNICADO

  1. No hay saqueo que sea bueno, o que produzca buenas consecuencias. El que una poblada proceda por la vía de los hechos contra la propiedad privada, produzca destrozos y provoque la convulsión social y el miedo colectivo son solamente indicadores de descomposición política y económica que aceleran la ruina del país y dificultan aún más la instrumentación de soluciones estables.
  2. El saqueo siempre es destructivo. Lo primero que afecta es la confianza social que es indispensable para que haya comercio, industria y servicios que abastezcan al país, generen empleos de calidad y contribuyan a la prosperidad de los ciudadanos. Cuando se saquea una empresa -comercio, industria o servicio- no solamente se roban bienes, también se destruyen empleos, transformando la relación social en una que provoca pobreza en lugar de oportunidades de riqueza. Se destruyen años de trabajos de generaciones que, con empeño y dedicación, han alzado familias enteras. Lleva años levantar nuevamente la red de empresas y logística de distribución una vez que estas son destruidas. Por lo tanto, ni siquiera en circunstancias extremas, el usar la violencia expoliadora va a mejorar la posición individual de los que lo hacen, y por supuesto tampoco va a contribuir a que recuperemos a las ciudades como el espacio vital para construir paz, justicia y prosperidad.
  3. El saqueo es un llamado de atención. Los ciudadanos venezolanos tienen sobradas razones para vivir la desesperanza y padecer las terribles condiciones de la sobrevivencia. Cuando las políticas públicas no producen resultados y cuando los líderes del país se niegan a una sana rectificación, la desesperanza rápidamente cede el paso a la desesperación del “sálvese quien pueda”. Pero la movilización destructiva solo nos convierte en perdedores a los que ya estamos en esa condición, dándole oportunidades a los responsables de que escondan su responsabilidad invocando la emergencia y la necesidad de restaurar el orden social. Con los saqueos solo se incrementará la represión y la subordinación de los derechos humanos a la “razón de estado”.

 La Cámara de Caracas ha insistido muchas veces en la necesidad de construir nuevos consensos fundados en una nueva política económica que permita la productividad, respete los derechos de propiedad, fomente el libre mercado, exija la ética en los negocios y estimule el ánimo emprendedor del venezolano. Hemos dicho que los nuevos consensos tienen que ser útiles para eliminar todos los obstáculos que ahora provocan inflación y escasez.

Cinco son los aspectos esenciales que hay que lograr con sentido de urgencia: Primero que todo hay que restaurar la seguridad ciudadana y el libre tránsito de bienes y mercancías, ahora mismo asoladas por la delincuencia y los asaltos constantes a las redes logísticas de distribución. Segundo, eliminar la ley de ilícitos cambiarios, unificar el tipo de cambio, liberalizar el régimen de control cambiario, permitir su flotación libre y sin intervenciones indebidas. Tercero, eliminar toda la legislación que ahora impide la libertad de empresa, de costos y de precios. El régimen de controles administrado férreamente por el gobierno es el culpable de la escasez y la destrucción productiva. Cuarto, eliminar la causa raíz de la inflación que no es otra que la indisciplina fiscal y el inmenso peso de un gobierno demasiado grande e ineficaz. Requerimos un gobierno limitado y enfocado en resolver los cuellos de botella en cuanto a inseguridad e invalidación de la institucionalidad democrática. Cinco, parar las expropiaciones y tomas de empresas privadas, así como poner a producir en manos privadas la cantidad ingente de empresas que han sido expropiadas o tomadas indebidamente. Los lamentables saqueos son hijos legítimos de la permanencia irresoluta de estos obstáculos a la prosperidad.

  1. Los saqueos castigan a los que no son culpables. Arruinar una empresa solo profundizará una crisis que ha sido provocada por malas políticas que además han sido mal instrumentadas. Los saqueos reclaman una escasez y una inflación que no son culpa de la empresa privada. Nos solidarizamos con todos los empresarios y con sus trabajadores que han visto destruidos años de esfuerzos. Las penurias de la población concluirán cuando se cambien las políticas y se le permita a la empresa privada producir y generar soluciones. Hacemos un llamado a los ciudadanos para que no abandonen el camino de la serena firmeza constructiva y repudien el desespero destructivo que nos vuelve más débiles y más dependientes.

 Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Caracas. 17 de junio de 2016

Empresarios tienen miedo por los saqueos

Lenys Moreno / Maracaibo / noticias@laverdad.com
Afirman que no están preparados, ya que no hay rejas que puedan contener a una población enardecida. Señalan que los cuerpos de seguridad no están capacitados para frenar la arremetida de toda una población

La cifra es preocupante. Según el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS), durante los primeros cinco meses del año, se contabilizaron 284 saqueos o intentos de saqueos en el país. La cifra va en aumento, lo que genera alarma en el sector empresarial que teme el alza de la ciudadanía como efecto ante los altos niveles de escasez de alimentos y productos de primera necesidad.

“No hay forma de prepararse ante un saqueo. Cuando una poblada viene a asaltar, no hay forma de protegerse. Comprendemos que hay derecho a la protesta, pero rechazamos los saqueos. Esto es aprovechado por los delincuentes. No solo se llevan el inventario, sino maquinarias, aires acondicionados. Cuando un empresario coloca rejas es para protegerse del delincuente, pero no hay alarma, no hay cercado que proteja ante una poblada que viene a asaltar, como ocurrió hace poco en Cumaná y como ha ocurrido en otros estados del país”, dijo Carlos Dickson, presidente de Fedecámaras-Zulia.

Amaya Briner, presidenta de la Cámara de Comercio de Maracaibo, refirió que hay tensión. Apuntó que han sostenido reuniones con distintos comités de trabajo, tales como centros comerciales, franquicias y restaurantes. “Los empresarios tienen miedo por los saqueos. Quieren abrir y necesitan hacerlo porque es la única forma de obtener ventas, de mantener sus inventarios, de cumplir con su nómina y de pagar los tributos a la nación, pero al mismo tiempo está el riesgo de la conflictividad. Son cosas que nos afectan por todas partes”, declaró Briner, quien además, indicó que han establecido encuentros con Biagio Parisi, secretario de Seguridad del Ejecutivo regional. El funcionario les garantizó resguardo.

Gino de Benedettis, presidente de la Cámara de Industriales en el estado Zulia (CIZ), recalcó que no confían en los cuerpos policiales. “Hay mucha preocupación porque en este país hay hambre (…) El desespero de la gente está llevando a situaciones que se están saliendo de control. Ni siquiera los cuerpos de seguridad están preparados para frenar la arremetida de la población”.

Coincidieron en rechazar los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), aseverando que esto repercutirá en el alza de la ciudadanía. Estas declaraciones se dieron durante la presentación de los primeros resultados del Proyecto Zulia 2.040, coordinado por el Instituto de Gerencia del Estado Zulia (Igez) en alianza con la Gobernación del Zulia. El proyecto podría ser presentado como una ley ante el Consejo Legislativo del estado Zulia (CLEZ).

Gerver Torres propuso hacer “El milagro venezolano”

El economista exdirector del Fondo Monetario Internacional fue el ponente en la Cenca Conferencia aniversario de la Cámara de Comercio de Maracaibo que arribó a 122 años de vida gremial.

El ex asesor de instituciones como el Banco Mundial y El Banco Interamericano de Desarrollo Gerver Torres, fue el encargado de brindar a los asistentes a la Cena Conferencia por los 122 años de la Cámara de Comercio de Maracaibo una ponencia donde la “Esperanza” y el “Optimismo” estuvieron como temas centrales a disertar.

“Hay característica en Venezuela que nos permiten tener esperanza. La esperanza es vivir con la certeza de que algo bueno va a pasar, de que lo que está mal cambiará” así inició el economista Gerver Torres su ponencia “Venezuela, razones para ser optimistas”, en el marco del aniversario de la CCM.

Entre los aspectos esperanzadores Torres destacó que, “Tenemos una población joven, eso es algo que otros países no tienen, existe una profunda vocación democrática y esa es la filosofía básica de un país, nuestra ubicación geográfica es privilegiada para el comercio y otros aspecto esperanzador es que nuestra economía responde rápido y de manera positiva a los estímulos de inversión”; añadiendo que nuestros activos son garantía para cualquier organismo financiero internacional.

Foto 2 Cena Conferencia con Gerver Torres

Las grandes jugadas

Del mismo modo, Gerver Torres manifestó que existen posibles acciones para lograr lo que puede llamarse “El Milagro Venezolano”, acotando que, “La Alemania de la posguerra logró levantarse de una crisis que la devastó totalmente, nosotros no estamos así, tenemos una crisis y unidos podemos hacer el milagro, hagamos el milagro venezolano”, expresó

Entre las grandes jugadas que pueden ejecutarse según el exdirector del Fondo Monetario Internacional están; “Reconciliar a los venezolanos, unirnos todos aceptando que hay distintas maneras de pensar, segundo redistribuir el poder, descentralizándolo hacia las regiones, municipios y sociedad organizada que es algo esencial para la evolución del país, y en tercer lugar, restablecer el estado derecho que garantice a todos la paz y la tranquilidad”; afirmó Gerver Torres.

Foto 1 Cena Conferencia con Gerver Torres

 

La cuarta acción según el economista zuliano sería “Generar un equilibrio macroeconómico para dar estabilidad a quienes quieran invertir en Venezuela”. De igual manera explicó que, “No conozco un país con una economía estable y que su empresa privada esté deteriorada, hay que reenganchar la empresa privada y fortalecerla” opinó Torres para cerrar su propuesta de grandes jugadas para salir de la crisis.

Por último, Gerver Torres dijo a todos los presentes que, “Somos los que estamos esperando, no hay mesías, somos nosotros lo que debemos producir y conducir el cambio en Venezuela”, frase que motivó el aplauso de los presentes quienes fueron en busca de “Razones para ser optimistas en Venezuela”.

Gerver Torres: “La economía venezolana puede salir de esta situación”

El exdirector del Fondo Monetario Internacional expresó que “nuestra economía siempre ha sabido responder a las crisis”, añadiendo que la ayuda financiera internacional es necesaria.

El reconocido economista asesor del Banco Mundial y exdirector del FMI Gerver Torres, ofreció junto a las autoridades de la Cámara de Comercio de Maracaibo, una rueda de prensa previa a su conferencia de la noche de este jueves que ha titulado “Venezuela, Razones para ser optimistas” en el marco de los 122 años de la CCM.

“Sin ayuda internacional es imposible salir de esta crisis, de no buscarla sería un proceso muy traumático para la población”; manifestó el economista zuliano en sus declaraciones, acotado que existen varios aspectos fundamentales para salir de la actual situación económica que vive Venezuela.

“Primero hay que dar un viraje a la economía, eso este gobierno no está en capacidad de hacerlo, no cree en otra cosa que en viejas prácticas fracasadas aquí y en otras partes, no tiene liderazgo para iniciar el cambio entre sus bases”; expresó Gerver Torres ponente en la Cena Conferencia Aniversario de la Cámara de Comercio de Maracaibo.

Foto 2 Gerver Torres

Expresó además el actual asesor del Banco Mundial, que “La  segunda acción es reenganchar la empresa privada al aparato económico y productivo, en tercer lugar reunificar al país, devolverle la independencia de poderes a los estados, municipios e instituciones públicas como cuarto aspecto”. La quinta acción según Torres sería corregir los desequilibrios macroeconómicos para dar estabilidad financiera que atraiga inversiones extranjeras.

 

 

122 años cumple la Cámara de Comercio de Maracaibo

Con una mujer como presidenta por primera vez en su historia, la Cámara de Comercio de Maracaibo arriba a 122 años de trabajo defendiendo, apoyando y promoviendo el emprendimiento y la iniciativa privada en el Zulia.

 

Muchas han sido las situaciones favorables y adversas que en 122 años ha atravesado la Cámara de Comercio de Maracaibo como institución en su centenaria historia. Siempre clara en sus objetivos de fortalecer la empresa privada y las libertades económicas como motor para el desarrollo y progreso para la región y el país.

Este año el centenario gremio zuliano, rompió paradigmas al elegir a Amaya Briner de Foglio como su primera mujer presidenta, luego de 74 hombres que habían dirigido esta institución empresarial, dejando una huella importante en el estado y el país.

Siempre inmersa en los cambios que se han generado en el Zulia, desde el cableado que convirtió a Maracaibo en la primera ciudad con iluminación mediante generadores eléctricos de Venezuela, hasta la construcción de su puente sobre el lago y los grandes centros comerciales que engalanan de modernidad la capital zuliana hoy en día, la Cámara de Comercio de Maracaibo ha tenido su influencia y apoyo.

 

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Actualmente sigue siendo un pilar para el crecimiento del sector empresarial, defendiendo sus derechos y apoyando las iniciativas privadas, trabajando de manera mancomunada con otros gremios regionales y nacionales, para promover las libertades económicas que garanticen a los emprendedores un camino abierto hacia su desarrollo personal y a una sociedad cada vez más evolucionada y productiva.

Sus 122 años, los celebraran como es costumbre con una Cena Conferencia el próximo jueves 2 de junio, con un ponente de lujo el ex director del Fondo Monetario Internacional y reconocido economista zuliano Gerver Torres quien disertará sobre “Las razones para ser optimistas en Venezuela” desde las 7pn en el Club Náutico de Maracaibo.

 

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Posición de la Cámara de Comercio de Maracaibo ante la actual crisis eléctrica que vive el país:

Fachada del Edificio Camara de Comercio de Maracaibo en la Avenida El Milagro

“Urge cuanto antes un cambio de políticas públicas y de modelo económico”

Ante la enorme crisis económica y social que amenaza a la familia venezolana, debido al desacertado y colapsado modelo económico que se manifiesta claramente en los altos niveles de escasez, desabastecimiento de bienes, servicios y la inseguridad, se suman ahora también las dificultades ocasionadas por la crisis de infraestructura y servicios públicos como el agua y especialmente la electricidad.

Tal y como lo advirtió nuestra institución y demás gremios empresariales del país de manera pública y reiterada, esta crisis estructural que afecta a Venezuela actualmente, tiene su origen en la aplicación de políticas públicas equivocadas por parte del Gobierno Nacional y que han destruido la capacidad productiva del país.

En el Zulia, el servicio eléctrico fue responsabilidad de ENELVEN, empresa regional que por más de 122 años fue ejemplo para Venezuela y el mundo, donde gerentes zulianos junto al mejor recurso humano, eran capaces de ofrecer un excelente servicio en materia eléctrica. En cambio, hoy en día tenemos una sola empresa estatal centralizada, deficiente y mal gerenciada como lo es CORPOELEC.

De allí que el Gobierno Nacional, como administrador del parque termoeléctrico y de los recursos hidroeléctricos en Venezuela, está en la obligación de suministrar un servicio eficiente para dar calidad de vida y bienestar a la población, e igualmente apalancar el crecimiento del desarrollo económico y social del país, tal y como era hasta el año de 1999.

El Gobierno Nacional, ignorando las recomendaciones de expertos en la materia, ha manejado la actual crisis eléctrica desde una sola arista, tratando de estabilizar el sistema eléctrico interconectado mediante racionamientos eléctricos a la población, estrangulando el consumo eléctrico comercial e industrial, obligando a los hoteles, centros comerciales, clínicas, hospitales, así como a grandes y medianas empresas, a autogenerar su propia electricidad. Ante la imposibilidad de instalar plantas generadoras en cantidad suficiente y con las capacidades necesarias para cubrir el déficit, los entes antes mencionados, ven interrumpidas sus operaciones ante los racionamientos, presionados por las amenazas de CORPOELEC y las actuaciones de distintos organismos de seguridad del Estado venezolano, poniendo en peligro la continuidad de miles de empresas y de cientos de miles de puesto de trabajo.

Hoy en día, se aplican racionamientos mediante cortes de electricidad a lo largo de todo el país, lo cual afecta la calidad de vida de todos los venezolanos. Más aún, el Gobierno Nacional acaba de establecer un nuevo y más severo esquema de racionamiento eléctrico que excluye a la ciudad de Caracas bajo el argumento de que es el asiento de los Poderes Públicos.

Luego que el Gobierno Nacional invirtiera cuantiosos recursos en aumentar el suministro de electricidad desde la crisis eléctrica de 2010, los venezolanos se preguntan dónde están las plantas termoeléctricas que deberían estar ayudando al sistema hidroeléctrico a sobrellevar los efectos de la sequía ocasionada por el fenómeno El Niño. En los últimos sesenta años, Venezuela ha padecido los efectos de veintiún eventos similares y jamás hubo una crisis como la actual. Hay que destacar que la infraestructura del sistema eléctrico nacional que permite hoy en día generar electricidad, a pesar de la desacertada gerencia de CORPOELEC, está constituida primordialmente por las instalaciones que se construyeron en el periodo comprendido entre los años de 1960 a 1998.

Los empresarios del país queremos producir. Sin embargo, a los problemas ocasionados por el control de cambio y la excesiva regulación, ahora se suma la falta del suministro confiable de la electricidad, lo cual es otro obstáculo que impide mantener los niveles de producción, ya de por sí menguados.

Ante esta situación, urge que el Gobierno Nacional tome las medidas necesarias para solventar esta crisis, entre las que podemos mencionar:

  • Recuperar al máximo posible la generación termoeléctrica paralizada por falta de mantenimiento.
  • Descentralizar el servicio de electricidad junto a un cambio radical en el modelo de gestión.
  • Convocar a los expertos del país para que sean ellos quienes gerencien esta crisis y establezcan los pasos a seguir para solventarla a la brevedad posible. Urge volver al esquema de la meritocracia, donde sean los mejores especialistas, sin interferencia política alguna, quienes dirijan las empresas eléctricas.
  • Terminar los proyectos inconclusos de plantas termoeléctricas en todo el país. En el estado Zulia, concluir la planta Bachaquero, cerrar los ciclos combinados en la planta Termozulia e instalar las turbinas almacenadas en galpones en Ciudad Ojeda. Solo estas tres (3) acciones sumarían más de un mil megavatios (1.000 MW) a la región zuliana.
  • Volver al huso horario que se utilizaba en el país hasta el año 2007. Si bien es positivo y acaba de ser anunciado por el Gobierno Nacional, su implementación es tardía para paliar la actual crisis. Debió ser decretado desde finales del año pasado, cuando ya se sabía que esta crisis era inevitable.
  • Cesar las amenazas al sector empresarial. El Gobierno Nacional debe ser un facilitador para que el sector empresarial aumente la producción de bienes y servicios tan necesarios en este momento de crisis. Ello se hace con el diálogo y no a través de amenazas.

Aún estamos a tiempo de evitar un desastre mayor. Empecemos ya a construir el país que tanto queremos. Esto solo lo podemos hacer juntos el sector privado, Gobierno Nacional y los trabajadores.

Finalmente, recordemos la frase célebre de Francisco Aguerrevere, quien fuese presidente de la Electricidad de Caracas entre los años 1985 y 2000:

“Un país puede desarrollarse sin petróleo,

pero ningún país puede desarrollarse  sin electricidad”.

 Cámara de Comercio de Maracaibo

Abril de 2016

 

 

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